sapiens- sapiens gnomonico

Los hombres comienzan a filosofar, movidos por la admiración; al principio admirados ante los fenómenos más comunes, luego avanzando lentamente y planteándose problemas mayores, como los cambios de la luna y los relativos al sol y a las demás estrellas, y el origen del universo.

Aristóteles

 

El hombre es el guardián del SER, a través del cuidado y cultivo del habla que es la morada donde el SER habita y tiene al hombre por vecino (Martín HEIDEGGER) y siendo que, la casa es una herramienta o máquina simple para habitar (Le Corbusier) y la proposición, la máquina simple del lenguaje (Rubén CALVINO),

EL ser habita en la máquina simple del lenguaje, esto es que EL SER HABITA EN LA PROPOSICIÓN acontecida y traspasada por el SER.

La proposición, como máquina simple del lenguaje, es la palanca que pone sobre brazos opuestos a los entes para hacer que el SER se manifieste como el comportamiento predicativo del verbo “ser” que media entre ellos cual lo hace el punto de apoyo pregonado por ARQUÍMIDES para mover el mundo.

El SER es lo más abstracto de la proposición, tan abstracto, que se niega y queda oculto tras los entes por el mismo relacionados, como queda oculto el punto de apoyo de la palanca cuando la atención, inopinadamente se pone en los momentos de entes de fuerza y trabajo. El punto de apoyo de la máquina simple del lenguaje, es el mismo SER abstracto que como devenir de los momentos, es el abstracto más concreto y como comportamiento, es la función predicativa  que hace visible y evidente a los entes, por eso se dice que el SER patentiza al ente (Martín HEIDEGGER)-

El hombre es un complejo psico-físico de caracteres filogenéticamente heredados que en directa correlación con la liberación de sus manos prensiles y frontalización del rostro, desarrolla el lenguaje, la técnica y la suficiente movilidad como para auto-reproducirse a sí, fuera de sí mismo como una prótesis, partiendo de la reproducción del propio cuerpo en el simple gnomon y la estela gnomónica antropomorfa. El hombre ya no es solo un animal racional portador de un cuerpo bilógicamente heredado y un cerebro distinto, es algo más, es todo esto y la sociedad que se desarrolla dentro de la prótesis construida.

Al consumarse la posición erguida del cuerpo y evidenciarse en la anatomía ósea como corrimiento hacia el centro de la masa encefálica del foramen magnum, el hombre sin saberlo, se convierte en antropos-gnomon y como tal, se ve lanzado a relacionarse con su propia sombra y a tomar conciencia de que es posible reproducir las sombras proyectadas de forma recta y comparables a voluntad y de manera controlable y es en ese momento de la evolución, que el homo se hace sapiens gnomónico y comienza a utilizar su propia sombra para orientarse, conquistar la movilidad y emigrar de su cuna.

El hombre, con la conquista de la movilidad mediante la reproducción de sí, fuera de sí mismo, adquiere la capacidad de aumentar la velocidad uniforme con la que filogenéticamente supo autoabastecerse y producir socialmente, desarrollando la máquina simple de primer grado y  más tarde, con el desarrollo de la máquina de segundo grado, adquiere  la aceleración, y a ella se somete individual y socialmente, sujetándose a la tecnocronía o tiempo propio de la técnica.(Raymond PANIKKAR).

Para posicionarse en esta mirada, la adquisición de la posición erguida del homo, debe ser pensada en relación a sus manos y la cara, considerando que la herramienta es para la mano lo que el habla es para la cara y ambos son los polos de un mismo dispositivo de la organización cerebral específica (Bertrand STIEGLER).

Rubén  CALVINO